Vaca
Muerta volvió a hacer fracking a lo largo de mayo con 28 fracturas. Pero para
junio se prevén entre 200 y 250 más. El ministro Matías Kulfas señaló que las
autoridades nacionales seguían viendo un “altísimo potencial” en el lugar y en
su cuestionado método de producción y extracción, el fracking. Dos
factores inciden en la situación previa: el parate general de la economía —con
la consiguiente baja de la demanda de combustibles— y la crisis del sector
petrolero previa a la decisión de la cuarentena. A eso se suma una suerte de
disenso dentro del gobierno sobre qué es lo más oportuno a la hora de elegir
estratégicamente como medio de producción de petróleo, si el fracking o la
producción tradicional y gran cantidad de internas en la conducción del área energética
a nivel nacional que complicaban el panorama.
Se
activaron cuatro equipos de perforación, en un contexto de polémicas, Vaca
Muerta en funcionamiento es para el ambientalismo, objeto de debates. Y también
lo fue cuando el yacimiento estuvo detenido por la cuarentena. En ese momento,
el ministro del área, Juan Cabandié habló de contaminación “alarmante” en el
área, lo que motivó respuestas enérgicas de legisladores neuquinos.
María
M. Di Paola, directora de investigaciones de FARN explica que “Vaca Muerta es,
en magnitud, entre los yacimientos que requieren de la técnica de fractura
hidráulica —o “fracking”— para efectivizar una extracción, el segundo de gas no
convencional y el cuarto de petróleo no convencional a nivel mundial. Muchas
veces se lo promociona como “la solución” a los problemas para la generación de
divisas en la Argentina; esto es, tanto para responder a una balanza comercial
deficitaria como para el repago de una deuda externa que estos últimos años se
incrementó a pasos agigantados, hasta el punto de alcanzar el 90% del PBI
nacional”. Costos y beneficios.
Los
ambientalistas se preguntan si tiene sentido la inversión y el daño sobre la
naturaleza en función del rédito actual del lugar. Di Paola dice “el punto es
qué tan realista es esta promesa y, sobre todo, cuál sería su costo, en
términos ambientales y sociales, pero también económicos. FARN denunció los
impactos de la explotación de combustibles fósiles en general, y del fracking
en particular, en numerosas oportunidades. Entre sus efectos negativos se
incluyen la contaminación de aire por la liberación de compuestos orgánicos
volátiles; la contaminación de aguas y suelos principalmente a causa de
derrames y por mal manejo de residuos en basureros o de residuos de alta
toxicidad; el excesivo consumo de agua que significa la técnica de fractura
hidráulica; el incremento en la frecuencia de terremotos; la falta de
información acerca del cóctel de químicos utilizados; y la lista sigue”.
En
mayo de 2019 FARN realizó un pedido de acceso a la información pública a la
Subsecretaría de Ambiente de la Provincia de Neuquén. Según la Subsecretaría, en la Declaración de Impacto Ambiental
(DIA) no se prevén impactos relacionados con la etapa de fractura hidráulica de
pozos no convencionales por cambios en la geología del subsuelo o sismicidad;
tampoco presenta información de las operadoras respecto de desvíos ambientales
de ese tipo luego de realizadas las fracturas hidráulicas. Por el contrario,
remarca que la sismicidad inducida no ha sido un tema de estudio específico del
procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental”, explica la
especialista. Vaca Muerta, paralizada: hubo cero fracturas en abril.
FARN enfatiza en que “explotar Vaca Muerta representa la violación de los compromisos
asumidos por la Argentina en materia climática a nivel internacional. Por
ejemplo, el Acuerdo de París, por el que la reducción de emisiones GEI debería
ser una prioridad en nuestra matriz productiva. Lejos de eso, la explotación de
Vaca Muerta implicaría, para el año 2050, cuadruplicar las emisiones de GEI a
nivel nacional. Y hay otras violaciones, como la del derecho a la consulta
previa, libre e informada de las comunidades originarias de la zona explotada”.
Algo que a su juicio no mejoraría con el barril local de petróleo. “a pesar de
todas las dificultades tanto ambientales como sociales vinculadas al
yacimiento, el 19 de mayo último se publicó en el Boletín Oficial el Decreto
488/2020, que establece medidas varias para el sector hidrocarburífero frente a
la caída de la demanda que produjo la pandemia provocada por la COVID-19 y el
desplome de los precios internacionales del petróleo. Las medidas establecidas
tienen por objetivo mantener el autoabastecimiento energético a escala
nacional, así como sostener la actividad y la mano de obra asociadas a la
industria hidrocarburífera al mismo nivel de 2019, para lo que se establece el
precio del barril de petróleo en 45 USD, en un intento por evitar una merma
pronunciada en la recaudación de las provincias que basan sus ingresos en las
regalías petroleras. Vale mencionar que el precio de equilibrio para cubrir los
costos de la extracción mediante fracking en Vaca Muerta se encuentra entre los
35 y los 40 USD. La medida reaviva el debate en torno a los riesgos de
basar el crecimiento económico en la extracción de fósiles, lo que profundiza
nuestra dependencia de precios fijados en los mercados externos y hace que,
ante un colapso del precio internacional como el acontecido recientemente,
salvar las empresas requiera necesariamente de una acción significativa por
parte del Gobierno. Empresas que, dicho sea de paso, ya recibían subsidios para
avanzar con la extracción de ese yacimiento”.
Diario Perfil

No hay comentarios:
Publicar un comentario